EL SUEÑO DE UN GRAN ÀRBOL


“NABUCODONOSOR rey, a todos los pueblos, naciones, y lenguas, que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada: Las señales y milagros que el alto Dios ha hecho conmigo, conviene que yo las publique” (Daniel 4:1,2).

Daniel 4 narra el testimonio de un gran rey que tuvo que “comer polvo” para recién reconocer quién es Dios. Gracias a Daniel y sus amigos, Nabucodonosor había visto con sus propios ojos, que el Dios de Israel no podía ser comparado, ni mucho menos, tomado como un “dios común y ordinario”. En Daniel 2, el rey de Babilonia había declarado que no había otro Dios en todo el mundo que se compare al Dios de Daniel.
Sin embargo, en Daniel 3, movido por su personalidad orgullosa y ególatra, desafió abiertamente a Dios y sus planes, ¿cómo? Edificando una estatua de oro y mandando a que la adoren. No obstante, después de ver cómo Dios es capaz de salvar de la muerte de manera milagrosa a los que le sirven (Sadrac, Mesac y Abegnego), finalmente reconoce que no hay otro dios como el Dios de Israel, que salva a sus hijos fieles.

*NABUCODONOSOR, EL VOLUBLE*
La vida de Nabucodonosor es la muestra de alguien que acepta y reconoce a Dios en el momento de la angustia o en tiempos de milagros. Nabucodonosor representa a todos aquellos que son movidos a aceptar y reconocer a Dios cuando ven hechos portentosos o cosas extraordinarias, pero con el pesar del tiempo, de días inclusive, se olvidan y siguen viviendo sus vidas a su manera. Así fue con Nabucodonosor. La narración del capítulo 4 es hecha mayormente en primera persona por Nabucodonosor mismo. Podemos encontrar algunas lecciones.

*1. ALABAR A DIOS.* Tal como el rey de Babilonia, nosotros también debemos alabar a Dios. Y la alabanza a Dios tiene que ser un acto de gratitud. Así como la fidelidad, la alabanza y adoración a Dios no dependen de circunstancias, sino que debe alabar a Dios en todo tiempo y lugar.

*2. EL PROBLEMA DE LA PROSPERIDAD.* Aunque Daniel 4 no dice cuándo ocurrió este evento, se puede inferir que fue en el tercio medio de su reinado de 43 años. Ese tiempo, Babilonia gozaba de mucha prosperidad y de paz. Nabucodonosor era un hombre visionario y exitoso en lo que emprendía, y era eso lo que le hacía orgulloso, a tal punto de ir contra lo que Dios le había dicho respecto a su reino (Daniel 2), el cual sería destruido para dar lugar a otro reino de plata. En la mente progresista e imperialista del rey neobabilónico no podía caber una derrota. SU reino era tan exitoso que no podía perderse así por así.

*3. UN REY QUE SUEÑA.* Es interesante notar que Dios mismo le hablaba al rey de Babilonia a través de sueños. Y es que Dios es un Dios de todos. Dios se manifiesta a todos sus hijos. En este caso, Nabucodonosor tiene un sueño extraño, a diferencia del sueño en Daniel 2, ahora sí recuerda qué soñó, pero no entiende el significado. Sabía que el sueño extraño tenía un significado.

*4. UN DIOS QUE REVELA SU VOLUNTAD.*   Los sabios y adivinos de Babilonia, una vez más demuestran que no pueden saber los misterios de Dios. Y es que nadie puede saber más allá de lo que Dios revela. Viendo su incapacidad, el rey de Babilonia llama a Beltsasar (nombre babilónico de Daniel).  El sueño es explicado por Daniel, quien era jefe de todos los sabios. Y en simples palabras Daniel le explica que ese gran árbol es alguien, es Nabucodonosor y que por su orgullo y terquedad sería amonestado por siete años. Y así fue.

*5. TODO TIENE UN PORQUÉ.* La pregunta que nace como efecto natural es, ¿por qué Dios efectúa un juicio tan particular? Porque Dios amaba a Nabucodonosor. Esto podría parecer un imposible o un asunto muy inverosímil pero no lo es. Recordemos que en cierta forma, Nabucodonosor fue un instrumento de Dios para el cumplimiento de sus planes. Sin duda, el rey de Babilonia era alguien que no merecía perderse a causa de su grandeza y orgullo. Es por eso que Dios lo juzga por siete años, para que así, solo así se dé cuenta de que Dios, y solo Él tiene todo el control de los reinos y del mundo, y que el ser humano por más grande y sabio que sea, no es más que eso, un ser humano finito y limitado.

*CONCLUSIÓN:*
En los planes de Dios está salvar a sus hijos como principal objetivo. Y para ello muchas veces permite u ocasiona situaciones incomprensibles a la mente humana, porque esa es la única manera de que podríamos entender. Hay gente que solo cuando está en cama será capaz de mirar al cielo. Nabucodonosor era un hombre así, aceptaba y alababa a Dios solo cuando veía su grandeza, pero luego, su orgullo podía más y le cegaba y lejos de adorar a Dios, buscaba su gloria y honor. Que Dios nos ayude a ser humildes y a reconocer a Dios en todo tiempo.

Comentarios